Esta obra, preparada por un grupo de autores activamente comprometidos en la investigación y en la enseñanza, presenta un compendio actualizado de los conocimientos fisiológicos. Su destino son los estudiantes de medicina y cirugía, pero también lo pueden utilizar con provecho otras carreras. El libro empieza con un capítulo en el que se delinea brevemente el desarrollo histórico de la Fisiología, una elección motivada en la convicción de que no es posible comprender una disciplina y su importancia sin un conocimiento apropiado del desarrollo de las ideas, los métodos y las técnicas. La Primera parte está dedicada al estudio de la fisiología celular, es decir de las propiedades fundamentales de las células. Las secciones y los capítulos que constituyen esta Primera parte representan la introducción necesaria al estudio de la fisiología de los órganos y los aparatos. A su vez, la Segunda parte se dedica al estudio fisiológico de los órganos y los sistemas; su organización está dictada por la necesidad de presentar al estudiante una visión unitaria de la función del organismo más allá de la simple suma de conocimientos de cada mecanismo, riesgo que se incrementa de manera sustantiva a causa de los grandes progresos de la biología molecular. No fue difícil “encontrar el elemento funcional fundamental que unifica a la fisiología… en el concepto fisiológico de homeostasis” (G. Moruzzi, Fisiologia della vita di relazione. Torino: UTET, 1975, p. VI). Esta decisión determinó la organización de las diferentes secciones y de los capítulos relativos, y también sugirió comenzar la Segunda parte con un capítulo sobre la homeostasis y los sistemas de control, así como describir en primer lugar el sistema nervioso central y, en forma breve, el sistema endocrino, es decir los sistemas rectores del mantenimiento de la homeostasis. De acuerdo con este planteamiento, también se decidió dedicar la sección final de la Segunda parte a la fisiología de las grandes regulaciones integradas, es decir, a la que contribuyen numerosos órganos y sistemas, y a la fisiología de las adaptaciones. De esta forma se ha tratado de subrayar el aspecto integrativo de las funciones fisiológicas, destacando, también con algunas repeticiones, el sitio central de las regulaciones. La dificultad de redactar un texto de fisiología para los estudiantes de medicina y cirugía se vincula sólo en parte con la complejidad intrínseca de la disciplina, el enorme progreso que ésta sufrió en los últimos 20 años y con el hecho de que partes considerables de la misma ya sobrepasaron los confines tradicionales, para invadir también disciplinas muy lejanas, en apariencia. La dificultad reside en la necesidad de hacer coexistir la descripción actualizada y detallada de los mecanismos fisiológicos, que por sí sola requeriría algunos volúmenes, con la de presentar a los estudiantes las bases de su futura práctica médica. Asimismo, radica en la voluntad de presentar un texto que sea al mismo tiempo sencillo y completo, pero a la vez comprensible, es decir, accesible en una primera lectura, sin que ello implique saturar la exposición de perspectivas originales o de anotaciones históricas. Por lo tanto, en la redacción de cada capítulo se pretendió conjuntar estas diferentes necesidades: en el núcleo fundamental del texto se incluyeron los conocimientos fidedignos y fundamentales (en gran parte correspondientes al eje curricular), mientras que los conceptos más avanzados y aquéllos de igual importancia sobre los que no existe todavía un consenso unánime en la comunidad científica se presentan en tipografía más pequeña, de modo que su lectura no resulte indispensable para la comprensión de las nociones fundamentales. Además, prácticamente todos los capítulos incluyen recuadros que en algunos casos abarcan profundizaciones de tipo técnico, metodológico o experimental, otros son de índole histórica, y unos más —los más numerosos— conciernen a las implicaciones ya sean fisiopatológicas, terapéuticas o ambas, de un determinado mecanismo o proceso. Para facilitar el trabajo de los estudiantes, cada capítulo termina con la articulación esquemática de los conceptos fundamentales desarrollados; además, para los que deseen profundizar en determinados aspectos específicos se seleccionaron algunas fuentes bibliográficas, en general pertenecientes a textos clásicos, reseñas o libros recientes o trabajos de importancia fundamental.
Gran importancia se le asignó a la iconografía y, en consecuencia, se le dedicó notable atención a la realización de un rico conjunto de ilustraciones a color, la gran mayoría originales, que pueden facilitar notablemente la comprensión de los mecanismos descritos en el texto y hacer más agradables las largas horas que habrán de transcurrir sobre estas páginas. A los colegas autores les expreso mi profunda gratitud por el empeño ofrecido, y sobre todo por su espíritu de colaboración amistosa, por lo que si el libro es acogido con benevolencia por estudiantes y maestros, cada mérito eventual se deberá a ellos. La competencia y el empeño de los colegas no hubieran sido suficientes para producir esta obra si no se hubiese recibido la competencia, empeño, pasión y paciencia profesionales de todo el equipo editorial. A ellos, y en particular a la doctora Adriana Lombardi, dirijo mi sincero agradecimiento. Quiero expresar un agradecimiento final a los profesores Tullio Manzoni y Paolo Barbaresi, y a los doctores Giorgia Fattorini, Marcello Melone y Francesco Pasqualini (de la sección de Fisiología del Departamento de Neurociencias de la Università Politecnica delle Marche) por su paciencia, estímulos, ayuda y útiles consejos; también, a todos los colegas, incluidos los extranjeros, que con tanta generosidad proporcionaron material, y de manera anticipada a todos aquellos que en el futuro nos muestren la amabilidad de señalar los inevitables errores, erratas y las posibles faltas de homogeneidad que la primera edición de una obra presenta de manera casi forzosa. Fiorenzo Conti |